miércoles, 7 de enero de 2015

Ejercicio => renunciar a mi preferencia por mi padre o mi madre

Yo existo porque mi madre y mi padre se hicieron uno. 
Soy ambos, soy la fusión de los dos.
Entonces decido renunciar a mi preferencia por mi padre o mi madre. 
Ambos, padre y madre, son igualmente valiosos para mí. 
Ambas familias, la de mi padre y la de mi madre, son igualmente válidas  para mí.

Ejercicio:
Siento a mi madre en mi mano izquierda y a mi padre en mi mano derecha. 
Los miro, percibo, siento.
Honro y agradezco a cada uno por ser como es.
Ahora hago que las dos palmas se miren.  Mi madre y mi padre se miran.
Muy lentamente, acerco las dos manos. Hasta que se toquen, y se fusionen los dos.
Miro a mis padres unidos, les abarco  en una sola mirada, los dos juntos, estén cómo estén, estén donde estén. 
Con respeto y honra, lentamente, las acerco a mi pecho y los tomo en mi corazón.
Los honro a los dos a la vez, con el mismo agradecimiento y la misma entrega.

Y sigo entregándome a la Vida tal como es... Gracias... Por Favor... Sí...


TOMAR de nuestros padres para poder DAR. 
Así nos volvemos más prósperos y felices
"El dinero que recibimos es la compensación a nuestro buen dar. 

El buen dar empieza con los padres: cuando « tomamos » a nuestros padres,

o sea, cuando aceptamos recibir incondicionalmente todo lo que nos dieron

nuestros padres, necesitamos devolver, por agradecimiento, pero a los padres 

no les podemos devolver lo mucho que nos han dado, por lo que 

instintivamente nos giramos hacia los demás, pareja, trabajo, y a ellos damos

 lo que tomamos de los padres. Esto es el buen dar. Y el entorno nos lo 

compensa y agradece con la abundancia.
Tomar a la madre es contactar con el éxito y el dinero.
Tomar al padre nos abre a la fuerza de la realización profesional"
BERT HELLINGER
Encuentras más ejercicios liberadores en la página
Libros que "Iluminan Nuestros Vínculos":

No hay comentarios:

Publicar un comentario