domingo, 2 de agosto de 2015

Cuando hay un discapacitado en la familia

Lo que más puede ayudar al familiar discapacitado es honrar y agradecer su destino. Agradecerle a este familiar ser como es y haber vivido esta carga que le ha tocado, para liberar a toda la familia.

Respiras profunda y concientemente para centrarte. 

Visualizas a este ser y le dices: 
aunque tú estés mal, yo estoy bien y voy a disfrutar de la vida que me toca por amor a ti“.

Luego te diriges al Espíritu Creador y le pides humildemente:


"Por favor, libera las memorias de dolor de mi familia... Gracias, Si..."

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