domingo, 13 de septiembre de 2015

Siento temor a la soledad o a enfrentar el ‘nido vacío’

-Siento que me cuesta soltar a mi hijo de 24 años, me doy cuenta que un día él se irá como se fue mi hija, y me pasa lo mismo que me pasó con ella, me produce mucho dolor. Ella ya tiene su familia y estamos muy bien, cada una en lo suyo, y a la vez conectadas. Ahora me estoy dando cuenta que mi hijo está por recibirse pronto, buscará un trabajo y seguramente querrá independizarse e irse de la casa, y solo pensarlo me da mucha angustia. A la vez, sé que es así la vida, que uno mismo dejó a sus padres para hacer su propio camino... pero bueno, igualmente siento tristeza en mi corazón, especialmente cuando estoy en mis días femeninos, y me siento más sensible y conectada con mi alma. Siempre critiqué a mi mamá porque no suelta a mi hermano, y resulta que yo soy igual que ella... Siento temor a la soledad o a enfrentar el ‘nido vacío’. ¿Y sabes cómo me di cuenta? porque él me dijo que le había ido mal en una entrevista de trabajo, que no sabía porqué, que sentía un peso sobre su espalda, como una carga... y yo ahí sentí que esa carga era yo con mi miedo a que se vaya pronto.
-Hola, estoy transitando algo similar y a mi me sucede lo mismo, por un lado uno sabe que es un proceso necesario, pero eso no quita que nos duela. 
La tristeza es normal, es conveniente para despedir a alguien que se va; pero si hay desborde de esa emoción, si nos inunda la angustia, es que nos está mostrando algo para que elaboremos, alguna herida emocional pudo haber quedado pendiente de ser elaborada, cuyo origen puede ser nuestra propia historia personal y/o familiar. 
Tengamos en cuenta que cuando vivimos en un ambiente en el que madre, abuela, tías, amigas cercanas, tienen afectada su autoestima, resonamos nosotras también con esta herida emocional de desvalorización, inconscientemente. Pero es posible abrirnos a un Campo Más Grande: el Campo del Espíritu de Dios; honrando las mujeres de nuestras familia, honrando su destino tal como es; nos entregamos a Dios y desde ahí vendrá la sanación y liberación de estas memorias de dolor:
EJERCICIO
Permitámonos sentir el dolor.
Luego hagamos el ejercicio de soltarlo, dejarlo ir, decirle a nuestro hijo que ya es mayor: 
-"te libero de mí querido hijo, puedes hacer tu propio camino, tienes mi bendición para ser feliz"
Respiremos profundamente, levantemos la mirada, miramos más allá, a la luz de la Vida, y confiemos que Dios siempre nos guiará, y siempre guiará a nuestros hijos. 
A Él le decimos, con entrega y humildad: 
-Por Favor, borra las memorias de desvalorización, soledad, miedos, angustias, tristezas, dolor, abusos..... de mi propia vida y la de mi familia..., 
-Gracias, 
-Si. 
Elijo liberarme para ser feliz y elijo ser feliz ya. (1)
Nos entregamos a Él; y seguimos al servicio de la Vida.

Recordemos que la energía femenina que crea y sostiene la Vida se manifiesta en diferentes planos, es decir, no solo se manifiesta en nuestra capacidad de ser madres, sino también de crear proyectos, sueños y objetivos de vida; en la capacidad de fertilizar una semilla que con amor, dedicación y empeño dará su fruto.

Adelante! Bendiciones!
(1) Si sientes que necesitas hacer un proceso de liberación interior, puedes comenzar con http://iluminarnuestrosvinculos.blogspot.com.ar/p/camino-de-liberacion.html ; y luego puedes continuar con los ejercicios liberadores, confiando que tu alma te guía en el Camino de regreso a casa: tu corazón y al Amor del Espíritu Creador que habita en él. 

Ejercicios Liberadores:
http://iluminarnuestrosvinculos.blogspot.com.ar/p/ejercicios.html

Librerías virtuales para adquirir los libros de M. Guadalupe Buttera:
https://sanpablo.com.ar/comprar/advanced_search_result.php?search_in_description=1&keywords=buttera&Buscar=Buscar
https://www.morebooks.de/store/es/book/vivir-desde-el-coraz%C3%B3n/isbn/978-3-639-52180-1

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